Con la nueva normativa vigente, todos los contratos de alquiler realizados a partir de 2015 son susceptibles de desgravar en la renta. En la entrada de hoy os vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre este tema y explicaremos los pasos a seguir para disfrutar estas bonificaciones fiscales.

¿Cuánto puedo ahorrar?

La deducción del alquiler en la renta depende de algunos factores, como la edad, el estado civil, la antigüedad de la vivienda o el contrato. Y también está estrechamente relacionado con la localidad donde vivas, ya que cada comunidad establece unas pautas determinadas. A continuación, vamos a desgranar todos estos puntos con mayor detalle.

¿Cómo se desgrava el alquiler en la renta?

Inquilinos

En el caso de los inquilinos, podemos desgravar los gastos de alquiler si la vivienda se utiliza como residencia habitual. En personas con menos de 35 años y contratos posteriores a 2015, el descuento alcanza el 10% del total del alquiler, siempre que la base imponible no supere los 24.000 euros. No obstante, los organismos tributarios han aumentado los márgenes y también pueden acogerse los contratos anteriores a 2015 que hayan sido prorrogados.

Propietarios

Si eres propietario, las hipotecas también pueden desgravar, aunque es indispensable que la vivienda fuese adquirida antes de 2013. De esta forma, nos podemos ahorrar algo más de 9.000 euros entre los intereses y el capital amortizado, aunque en algunas comunidades autónomas, como es el caso del País Vasco o Navarra, las condiciones son aún más favorables.

Otro punto a tener en cuenta son los bienes gananciales, modalidad que se puede establecer en el contrato de matrimonio. Este régimen de patrimonio compartido proporciona grandes ventajas cuando las declaraciones de la renta se presentan por separado, ya que se pueden obtener mayores deducciones.

Los propietarios han de alquilar el inmueble a una persona natural y no una entidad jurídica. Además, ha de ser usada como vivienda permanente, por lo que los contratos por temporadas no se beneficiarán de estas bonificaciones. Hay que destacar que los propietarios que superen los 65 años de edad no pagan impuestos patrimoniales por la venta de su casa, siempre que el total no supere los 240.000 euros.

¿Cómo hacer la declaración de la renta?

En abril de 2018 comienza la campaña de declaración de la renta, que se pueden realizar presencialmente, por Internet o teléfono. Tendrás que solicitar una cita previa para entregar el borrador, así como una serie de documentos exigidos por la administración. En cualquier caso, el procedimiento es muy sencillo.

Documentos necesarios

A la hora de hacer la declaración, debes llevar contigo el borrador donde se recogen los datos fiscales. También tu número de cuenta para que puedan ingresar o retirar la cantidad pertinente, además de la referencia del catastro de la vivienda. Y no olvides llevar siempre contigo los DNI de toda tu familia, así como la firme del cónyuge si vas a presentar una declaración conjunta.

Otro documento importante es el certificado de rendimientos del trabajo, que puede ser requerido en ocasiones. Básicamente, se trata de un resumen de los ingresos obtenidos por el trabajo realizado, las cantidades retenidas y los gastos susceptibles de deducción. De igual forma, los ingresos a partir de los bienes inmuebles han de ser contabilizados mediante una copia del rendimiento del capital mobiliario.

Incluye todos los certificados de tus movimientos patrimoniales, incluidos los resguardos de cualquier donación y facturas que detallen el importe de las transacciones, la fecha donde se llevaron a cabo, los gastos derivados, préstamos hipotecarios vinculados y otras amortizaciones. En el caso de un inmueble alquilador, también será necesario el DNI del arrendador y los justificantes de las cuotas pagadas.