Pese al incremento en el número de alquileres, tendencia que puede observarse a nivel europeo, comprar una vivienda sigue siendo una de las prioridades de las familias vascas. En la entrada de hoy vamos a hablar de las ventajas y desventajas que tienen las propiedades de segunda mano y obra nueva, que tendrás que tener en cuenta antes de comenzar la búsqueda de la casa de tus sueños.

Ventajas de la obra nueva

Unas de las principales ventajas de las viviendas de obra nueva es que poseen materiales más modernos, duraderos y eficientes, además de incorporar las últimas tecnologías. De esta forma, podremos adquirir una casa en perfectas condiciones, sin necesidad de reformas y ahorrar una considerable suma en las facturas energéticas.

Desventajas de la obra nueva

Por su parte, uno de los principales inconvenientes de los pisos nuevos suele ser su ubicación, ya que la mayoría de las promociones se construyen en los extrarradios de las ciudades. Solo un pequeño porcentaje se levanta en el centro, debido sobre todo a las recalificaciones.

Otra desventaja es el tiempo, ya que si compramos la vivienda sobre plano tendremos que esperar meses o años hasta su finalización. Y lo habitual es abonar los primeros plazos antes de que esté finalizada, por lo que estaremos pagando por algo que no disfrutamos.

Ventajas de la segunda mano

¿No quieres esperar ni un segundo para vivir en tu nueva casa? Una de las grandes ventajas de las viviendas de segunda mano es que podrás acceder a ellas casi inmediatamente, por lo que no tendrás que irte de alquiler o a casa de tus padres durante este tiempo. Y, claro, podrás elegir el sitio donde quieras vivir, en pleno centro o más alejado. Las casas céntricas suelen tener menos metros cuadrados que las otras, pero se compensa con una ubicación privilegiada.

Desventajas de la segunda mano

Si compramos una casa de segunda mano, dependiendo de los años que tenga y su estado, tendremos que hacer frente a reformas de distinta envergadura. Suelen ser de tipo estético, para adecuarse a los gustos del nuevo dueño, o bien destinadas a mejorar el aislamiento, el sistema eléctrico o las tuberías. Estos gastos extra hay que tenerlos en cuenta a la hora de diseñar nuestro presupuesto.

Tributación

Las viviendas de obra nueva tienen una carga impositiva del 10% que corresponde al IVA, aunque en inmuebles de protección oficial este porcentaje baja hasta el 4%. Además, la compraventa de un piso de segunda mano está sometido al Impuesto de transmisiones patrimoniales, que dependiendo de la comunidad autónoma varía del 5% al 11%.

Hay que tener en cuenta que se consideran viviendas de segunda mano aquellas que han tenido uno o más propietarios, así como las que han estado dos años alquiladas por un inquilino distinto al nuevo dueño.

¿Afecta a las hipotecas?

Las entidades crediticias no basan su criterio en el tipo de vivienda, sino que tienen en cuenta otros aspectos como los ingresos familiares, el tipo de contrato o el importe de tasación del inmueble para conceder o no una hipoteca.